digo

Arrastro el sentido de lo apercibido

Enredados hilos.

Mente confusa.
Enhiesta y sedienta,
sigo yo mi senda.

nuevamente

El paisaje de mis letras se multiplica.

Ahora más.

Has tocado el hilo que en enredadera te va a buscar.
Has tentado mis ganas.
Nuevamente engarzas con mi deseo mi alma.

Nuevamente para mí.
Tú antes no estabas aquí.

es despiste

Pues te miro indiferente, habrás de tenerlo en cuenta.
Eres cierto en escapada.
Dilatada.
Respondes a mi mirada.
Esperas que te responda y de esa guisa me tientas.

Jugaremos a las escondidas.

¿Despotricas?

Acaso no te advirtieron que de ese juego se gana la vida.

Rectificas.

Así sea para siempre el juego del penitente.
Ríase la gente y ande yo diligente.

Me entretienes y con ello adviertes que te tengo en mis querellas resilente.

Engarzas con donura la aleta de mi locura.
Remiendas con tu sonrisa la brecha que rasga en hondura.
Maceras y pones la suerte en hebras.

Madejas que enredadas quieres reparar a hachazos y sacos de sal.

Me sientes seguir tus pasos.
Esperas que vaya a dar.

Mientras,
cuando menos te lo esperas,
voy apartando los pasos
en busca de azar.

Ábrase en horcajadas.
Hágase su voluntad.

Rienda suelta doy al alma.
Voceando para mi mal.

Roces sobre las teselas con cadenas oxidadas.

Embistes al desatino,
con cara de pocos amigos.

Es despiste.

Mañana no lo será.

Abrazo

No puedo mirar el amor de otros sin sentir en mis carnes el deseo

no encuentro otro objetivo que el de decirte te quiero

no puedo seguir callando que es eso y no otra cosa lo que me distancia y silencia

no hay más camino en mi mirada que el de encontrar la tuya

no respiro si no es para formular tu nombre

mis sentidos se abren a la llamada que de ti emana

saltas a mis brazos en cualquier momento inesperado acariciando mi pecho excitando

Desengaño

Cuando se alimenta la rabia y el desengaño eso hace daño.

Lo primero que quieres es romperte en pedazos.

No puedes.

Nada aplaca el disgusto que poco a poco crece y te toma al completo destrozando toda esperanza.

La ira se impone.

El corazón se dispara.

Una bola de fuego que no se apaga si no es con lanzarla.

Será la palabra capaz de apagarla como si fuera agua.

Te dan ganas de salir corriendo, sin que nada te pare, hasta el mismo infierno.

Altiva te yergues.

Levantas la frente y retas al más valiente.

Con indiferencia esa es la mejor prenda.

Cortar todo atisbo de reminiscencia.

Romper todo cauce para que no te alcance de nuevo la parca que ríe descalza a la espera de tu arranque.

Cortadas las venas no quitas la sangre.

La vida se impone.

Son juegos de nadie.

Es nadie.

Vendarás los ojos, no verás a nadie.

Cerrarás tu boca, no dirás de nadie.

Taparás oídos que no entre nadie.

Eres nadie.

Nunca fuiste en mi existencia.

Así hasta que me quede sin sangre en las venas que no seas nadie.

El alma se duerma.

La noche me invade.

Corramos los velos, que se vaya el aire.

Que no respire la vida que de luto me quedo por no ser de nadie.

A nadie y de nadie.

Cercenan cadenas.

Golpe certero me ha tocado.

Rompo en quejido y ayes.

Ríen de mi pena las almas que esperan.

No será mañana que no fue nadie.

No hubo ese tiempo, no hubo esa carne.

Nada que me tenga.

Nada que me aplaque.

La calma duró apenas un instante.

Se crece por dentro la angustia que invade.

Se rompen las carnes que no son de nadie.

ESPERANZA

ALÉGRAME EL DÍA

silencio infinito

paredes blancas

opacas miradas

en este momento

sensible me siento

alégrame el día

con un sólo verso

que cante la vida

desgrano este canto

buscando la vía

de una salida

oteo a lo lejos

caminos de luz

estrellas que marcan

un nuevo cielo

en él me cobijo

sonrisa de niña

alenta mi ocaso

resisto con fuerza

me aguanto

frente al espanto

Desgarro

Confundida me siento contigo hace tiempo. Creí que algo había, me parece que entendí mal y enrede mi pensamiento en falso supuesto. Cercené mi vida por un falso sueño. No encuentro salida. Insisto en encontrar la forma de dejar de una vez por todas esta manera de ver y sentir las cosas.

Nada te pido y nada te doy. Estoy aquí de modo propio a deshacer el embrollo en que me he metido. Contigo no va la cosa. Hace tiempo que me sé sola en este movimiento. No pretendo inquietarte. Fuiste mi amor secreto. Hace de eso tanto tiempo que hoy parece un sueño.

Tenía que explicitarlo para poderme curar. En el mismo lugar en que caí en las redes de un juego extraño que ha herido mi alma. Son días y noches. Sin embargo aquí me encuentro atrapada en medio de una nada. Si es nada, ¿por qué es una? Es extraño, pero más de una he visitado. El calvario.

Muchas veces he creído de ella haber salido. Hoy de nuevo caigo, mejor dicho ayer. Son horas de zozobra y desencanto. Mi pensamiento está gestando sin parar una y otra forma de martirio. El pensar es un movimiento que no puedo controlar. Dimensiona lo que la intuición va construyendo. Raramente me equivoco. Quisiera errar por mi bien. Quisiera decir que es mentira, que son fantasías mías. Que no hay nada y mañana amanecerá el nuevo día liberado de esta carga.

Voluntad no me sobra. Para olvidar necesitaría más vidas. Este lastre me está arrojando a la deriva. Nada consigo parar. Me parece que controlo. Pura superficialidad. Evidentemente me manejo a mi pesar. Si así no fuera no lo soportaría. La química del cuerpo se encarga en producir substancias que juegan el papel aparente de que aquí no pasa nada. Hay momentos que parecen ser de luz y que todo se ha superado. Son momentos que me ayudan a pasar el mal trago. Si no fuera así, sería imposible soportar el dolor que del alma se incrusta en la consciencia rompiendo todo asidero. Segaría de golpe el hilo de vida que me sostiene. No es darse muerte física. Hay otras formas de muerte.

¿Cómo olvidar que quería y quiero?

Eres elegante y hermoso. Te veo con esos ojos que no engañan. Siento que tu mirada me reclama. Tiemblo como una espiga que el viento azota. Apenas puedo mantener en pie mi porte inseguro frente a la fuerza que de ti emana.

Si el amor era así yo no lo sabía, lo desconocía. Viví otro vivir. No me desgarré nunca como ahora lo hago por ti. No perdí mi norte y mi guía. Vivía, eso creía. Llegaste tú a las puertas de mi alma y todo se revolvió dejando mi casa oscura llena de tu luz. No sabía de esa luz que te ilumina y que entra a hurtadillas para decirme quien soy. Tu amante. La que esperó descubrirse entre los pliegues del tiempo. La que se abrió para ti.

Abriste todas las cancelas que el tiempo cuidó en cerrar. No hay en ello comodidad, al contrario, quedo martirizada en esta corriente del ser que me hace padecer.

Me sugieren te pregunte si tu también me amas. Acaso podría encararme al viento de la mar brava para que me diera calma.

Me conformé, eso creí, con gestar nuevas quiméricas maneras para ahogar el silencio que en mi destino concitaste. No fui dueña y salí como pude de ese dolor de ausencia. Busque maneras de eludir la duda y abrigar firme y segura otras palabras que ocultaran lo que quería decir. Palabras que al no servir eran ceniza en mis manos. Confundí señales que o creí o parecieron decirme que había de salir dejando el camino libre. Sentí el desprendimiento de quien amando se niega el deseo mayor. Creí que amar como yo hacía debía ser renuncia. Fue error. Amar no permite otra cosa que entrega y reciprocidad.

¿Cómo olvidar que quería y quiero?

¿Cómo salir del enredo?

Pareciome en muchos momentos que la serena calma apaciguaba mi alma, pero bastaba el más ligero movimiento de tu parte para que brava se manifestara.

has sido

Has rozado con ternura mis caderas y el instinto abierto ha surcado un Universo de locura.

He cabalgado por olas de espuma arrancando en alaridos un lamento que ha surcado los mares hasta el otro confín sintiéndote dentro.

Has sido mi amante de nuevo.

He vivido surcando ese cielo.

He rallado la calma con ecos de sueños.

Me has dado vida y fortuna.

Me has hecho saltar.

He tenido contigo lo que siempre tengo.

rosas

No hay rosas sin espinas. Derramé lágrimas porque pensé que no me amabas. La vida se pierde como si de arena en mis manos se tratara cuando pienso que ya no me amas. No puedo resistirlo. No soy coherente. Eres la persona a la que mi corazón se ha adherido. Me es imposible negar lo que siento y he sentido. Mi pechos y mi vientre me delatan. Los labios en pensarte se dilatan. Un temblor cálido recorre mi espalda. Penetras mi alma con tu daga. Me siento ante ti arrebatada. Duele vivir y moriría por ti. Muero porque eres el aire y el agua. Eres todo lo que mi ser reclama. No es capricho. Me supera y arrastra.

« Artículos anteriores